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A la memoria de Pepe Rivero

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El cielo en Canarias se quebró en estos días de tormenta al final de un invierno seco y austero. Parecía que no quería irse sin cubrir a Gran Canaria de un manto blanco y llevarse consigo, un 19 de marzo,  día de los joselitos, a un hijo ilustre de la cultura y el deporte en Gran Canaria, a un mecenas y filántropo, a un defensor de las tradiciones de Gran Canaria, a un isleño universal, a un hombre bueno, a don José Rivero Gómez.

Pepe Rivero luchó toda su vida como los grandes puntales de la Lucha Canaria, como los más grandes luchadores de su Adargoma. Nunca se dio por vencido, aunque sabía  que esa última brega con “Lo Fatal”, como dijera Rubén Darío, la tenía perdida…

Apostó por recobrar la historia de nuestras tradiciones como la colombofilia, el golf, el fútbol, la vela latina, la lucha canaria… Culminó uno de sus mayores deseos que era el reconocimiento de su abuelo don Domingo Rivero, uno de los grandes poetas modernistas de la literatura canaria, con la fundación de su Museo, donde además de conocer la figura y la obra del poeta de Arucas, realiza todos los días de la semana actos culturales donde se difunde el arte y la cultura que se realiza en Canarias. Siempre quedará en nuestro recuerdo aquel hombre que desafió desde la prensa a un régimen que nos negaba la palabra, la libertad de expresión y los derechos fundamentales del ciudadano.

Hoy, como dijera tu abuelo Domingo Rivero, arribas a las tristes  playas de la muerte… pero quiero que sepas que hoy en San José, mientras te amortajaban, los luchadores y todo el barrio te guardó un respetuoso minuto de silencio. En el improvisado terrero detrás de la iglesia de San José, el Adargoma recordó a su presidente, al caballero de la lucha canaria, al amigo Pepe Rivero.

Hasta siempre.

Pedro M. Padilla Quintana

 


Artículo difundido bajo la protección del Art. 19 de la Declaración de Derechos Humanos, que señala: “Toda persona tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestada a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. Asamblea General de la ONU del 10.12.1948.

 

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